Castillo templario de Jerez de los
Caballeros (Foto Emilio)
Al anciano Jacques de Molay
Que muriĆ³ con dignidad
en la hoguera hace 700 aƱos
El Rey de LeĆ³n
Alfonso IX, gano a los musulmanes la villa de Xerixa (Jerez), con la ayuda en
la batalla de los caballeros de la Orden
del Temple en el aƱo 1230, como agradecimiento por su valiosa ayuda les dono la
ciudad y les encomendĆ³ la vigilancia de sus tierras fronterizas, con el
poderoso Reino Ćrabe de Sevilla y Niebla (Huelva).
Los templarios se hicieron fuertes en el castillo Ɣrabe,
reconstruyƩndolo y fortificƔndolo, levantando un importante entramado de
murallas y torreones para la defensa de la villa y organizando una gran
encomienda templaria, la mƔs grande al
sur de la PenĆnsula IbĆ©rica, que habĆan conseguido establecerse los cristianos,
en su empeƱo por reconquistar tierras a los grandes reinos musulmanes de
Sevilla y Granada.
La Orden del Temple, defendiĆ³ y
gobernĆ³ Jerez de los Caballeros y las tierras circundantes, engrandeciendo
la ciudad, convirtiĆ©ndola en el mĆ”s importante nĆŗcleo cristiano del suroeste de
Iberia. Los Caballeros Templarios
cambiaron el nombre musulmĆ”n de Ā«XerixaĀ» por el de Ā«Xere EquitumĀ» (Jerez de los
Caballeros) para que comenzara a ser cabeza de su poderosa Encomienda, llamada
a convertirse en la Gran Baylia de Jerez.
Jerez y su comarca
con la ayuda y protecciĆ³n de los caballeros templarios, se expande y engrandece
en tamaƱo y pobladores, que son atraĆdos por el trabajo en las nuevas tierras
conquistadas a los musulmanes, por la repoblaciĆ³n de las alquerĆas del vasto
tĆ©rmino de Jerez y la creaciĆ³n de
riquezas y seguridad que ofrecĆan los caballeros de la Encomienda del Temple.
A la expansiĆ³n y
repoblamiento, contribuyo grandemente la implantaciĆ³n por los templarios en su zona de influencia, de los privilegios
que otorgaban (y otorgan, pues aĆŗn estĆ” vigente en 19 poblaciones de Badajoz) el
FUERO DE BAYLIO, unos derechos que consisten bƔsicamente, en que se hacen comunes todos los bienes
aportados por los conyugues y en la posterior participaciĆ³n por la mitad al
liquidarse el matrimonio, como consecuencia de la separaciĆ³n, divorcio o muerte
de uno de los cĆ³nyuges, por expresarlo claramente ālo mĆo es tuyo y lo tuyo
mĆoā ĀæPero quĆ© beneficios aportaba este rĆ©gimen jurĆdico? Pues nada mĆ”s y nada menos que en aquella
Ć©poca, el reconocimiento a las mujeres de los soldados, los derechos de
propiedad de las tierras, cuando los maridos marchaban a la guerra y un
incentivo para que las mujeres se asentaran en las tierras conquistadas y
ganadas por sus esposos.
De esta manera, la
encomienda de Jerez de los Caballeros, se convierte en uno de los enclaves mƔs
importantes para el Temple en la penĆnsula, al sumar en sus donaciones, batallas
y reconquistas a los Ɣrabes, las villas de Burguillos, Valencia del Ventoso y
mƔs al sur Fregenal de la Sierra y por el oeste lindando con tierras
portuguesas, Olivenza, Alconchel, Villanueva del Fresno y Oliva de la Frontera.
Dada la enorme
extensiĆ³n de tierras y poblaciones bajo el gobierno de los caballeros de Jerez,
reconstruyendo castillos como el de Burguillos, Fregenal y Olivenza y creando
nuevas encomiendas en ellos, la zona se convirtiĆ³ en una Baylia, que es una
palabra de origen francƩs baillie
(baylĆa, de ahĆ bailĆo o bailiato) que designa un gran territorio, bajo la
jurisdicciĆ³n de los Caballeros de la Orden del Temple.
Cumpliendo las normas y reglas del Temple,
con la reagrupaciĆ³n de los enormes recursos de la zona, que gobernaban los
caballeros del Temple, a la instituciĆ³n administrativa la denominaron BaylĆa,
que englobaba a varias encomiendas dirigidas cada una de ellas por un
comendador, que a su vez dependĆan de un comandante o Comendador general del
Bayliato.
El territorio gobernado por el Temple desde
Jerez de los Caballeros, al sur de Badajoz y al norte de la Sierra de Huelva
era prĆ”cticamente de 3.000 kilĆ³metros cuadrados, una extensiĆ³n que supera en un
30% a la actual provincia de Vizcaya, convirtiĆ©ndose asĆ en el dominio mĆ”s
importante de la Orden en la PenĆnsula IbĆ©rica.
Como dice Isidoro TerrĆ³n en su libro āLos
Templarios en la Baylia de Xerexā:
āEsta doble
condiciĆ³n de encomienda y fortaleza mĆ”s el inmenso alfoz que poseĆa: tres mil
kilĆ³metros de seƱorĆo y jurisprudencia, la dotaba de un gran poder, colocĆ”ndose
en una situaciĆ³n privilegiada respecto a otros bailĆos del Temple. Era, asĆ
mismo, cuartel principal de la milicia, iglesia matriz y centro administrativo
desde donde se dirigĆan todas las explotaciones agrarias, ganaderas y mineras
que se encontrasen dentro del perĆmetro de su alfoz.ā
SegĆŗn recoge Feliciano Correa en su libro Territorio
Templario, la ciudad de Jerez llegĆ³ a
ser la capital de los templarios en todo el Reino de LeĆ³n.
Autores como Campomanes, dudaban si la
cabeza del partido de la Orden del temple en el Reino de LeĆ³n era la ciudad de
Zamora o Jerez.
Pero no cabe duda, que Jerez de los
Caballeros fue capital del Bayliato de su nombre, la mƔs importante del sur de
EspaƱa y vital para la conquista de Sevilla y expansiĆ³n del..... reino castellano-leones,
frente a los reinos musulmanes de Sevilla, Niebla y Granada.

Torre del Homenaje (Torre Sangrienta)
El mejor testimonio de que Jerez era capital
de la baylĆa de su nombre, es un acta del capĆtulo que celebraron los
Templarios el dĆa de San Juan, el 24 de Junio del aƱo 1272, para marcar el lindero del tĆ©rmino de Valencia del Ventoso; en ella se dice:
āā¦en la BaylĆa de Xerezā¦ā.
LA APORTACIĆN DE LA BAYLIA DE JEREZ DE LOS
CABALLEROS A LA CONQUISTA DEL REINO DE SEVILLA PARA CASTILLA
El rey Fernando III, inicia en el aƱo 1246 la
reconquista del reino de Sevilla en poder musulmĆ”n, con la inestimable aportaciĆ³n
de la Orden del Temple, cifrada en unos quinientos hombres de armas, provenientes
de la Encomienda de Caravaca de la Cruz (Murcia) y de la Baylia de Jerez de los
Caballeros (Badajoz).
Los ejƩrcitos del Rey Fernando III, sitiaron
la ciudad durante casi dos largos aƱos, pero para conseguir la victoria, los
Templarios colaboraron, tomando poblaciones lindantes con el Reino de Niebla,
La RƔbida, Lepe y Villalba del Alcor, para que de esta manera, cortar el
suministro de alimentos y el refuerzo de hombres de armas a Sevilla.
En la toma de Sevilla, al mando de la fuerza
templaria estaba el Maestre Pedro Ćlvarez Alvito. Siguiendo la tradiciĆ³n de todos los reyes cristianos,
San Fernando hizo donaciĆ³n a la Orden de varias haciendas repartidas por el
Aljarafe Sevillano, la RƔbida, SaltƩs, Lepe, y Aracena.
Una vez establecida por Fernando III, la
capital del reino de Castilla en la ciudad de Sevilla, los Priores y
comendadores templarios se afincaron en la ciudad, formando parte de la corte
del Rey Castellano.
Dos Templarios jugando al Ajedrez en el palacio GĆ³tico de
los Reales Alcaceres, pueden ser el
Maestre Juan FernƔndez Cay y el Prior de
Fregenal de la Sierra, Pay GĆ³mez Barreto. SegĆŗn Juan A. Romero GĆ³mez en āLos
Templarios en el Reino de Sevillaā
LA DESHONRA HISTORICA A LOS TEMPLARIOS DE JEREZ:
LOS TEMPLARIOS AYUDARON AL REY FERNANADO III
A CONQUISTAR SEVILLA Y SU DESCENDIENTE FERNANDO IV ENVĆO UN EJĆRCITO PARA
ACABAR CON ELLOS
Con la bula PASTORALIS PRAEMINENTIAE (22 de
noviembre 1307), el Papa Clemente V, ordena a los reyes y prĆncipes cristianos
que arresten a todos los caballeros templarios y para aprovechar sus
propiedades en nombre de la iglesia.
Fernando IV de Castilla se limita a pedir
los castillos de la Orden del Temple, pero el Papa apremia al Rey de Castilla
con la bula Ad Omnium Fere Notitian, para detener e incautar bienes a la Orden
del Temple en Castilla y entregar a los obispos del lugar, antes del 30 de
diciembre de 1308.
Mientras el Rey Jaime II de AragĆ³n y
Valencia encarcela y tortura a los Templarios aragoneses. Fernando IV de
Castilla toma la Encomienda ExtremeƱa de Alconetar con ayuda de la Orden de
Calatrava. En agosto el ejercito del Concejo de Sevilla y la tropas del
Fernando IV despuƩs de 6 meses de asedio, toman el castillo de Fregenal a los
Templarios, se estrecha el cerco a la capital del poderoso Bayliato de Xerez. En
el aƱo de 1309 comienza el asedio de Jerez.
La Torre del Homenaje de la fortaleza de
Jerez de los Caballeros, fue testigo del trĆ”gico final de los Ćŗltimos
caballeros de la Orden del Temple en Extremadura.
Los reinos cristianos de la PenĆnsula
IbƩrica, no creyeron en las acusaciones contra la Orden, que estaba rodeada de un gran prestigio,
ganado por la honra de la sangre vertida en la reconquista de las tierras al
Islam, sin embargo, se vieron obligados a acatar la bula de Clemente V y
ordenaron a todas las encomiendas templarias repartidas por los reinos
cristianos, que renunciaran a la Orden y entregaran sus tierras, sus bienes y sus armas o si resistĆan, morirĆan en la
hoguera como herejes.
AsĆ lo hicieron en todas las encomiendas,
pero los Caballeros de la gran Baylia Jerez se negaron a renunciar a la Orden
del Temple, a la que habĆan jurado lealtad eterna, y decidieron defender el
sitio hasta la muerte. Aunque la lucha
fue desigual, mƔs de diez soldados contra un caballero templario, aguantaron el
asedio de la fortaleza, hasta que por fin y en el lĆmite de sus fuerzas, fueron
acorralados en la Torre del Homenaje, donde finalmente fueron degollados por
las tropas del Rey Fernando IV y del Concejo de Sevilla y sus cuerpos arrojados
vilmente al vacĆo, desde las almenas de la torre.
Torre del Homenaje (Torre Sangrienta)
Desde entonces, a la Torre del Homenaje se
la conoce entre los jerezanos, como Torre Sangrienta, y el espĆritu de aquellos
Caballeros, clamando Justicia, quedĆ³ impregnado
para la eternidad, en los muros del castillo que ellos contribuyeron a
engrandecer. Se consumiĆ³ asĆ despuĆ©s de 62 aƱos, la deshonra de asesinar por
Fernando IV, a los descendientes de aquellos, que ayudaron a Fernando III, para
que Sevilla fuera para Castilla.
El tiempo no olvida
El tiempo no olvida
Y
la torre recuerda,
la
injusticia de un Rey
a
los nobles caballeros
que
en sus tristes almenas
sus
espĆritus esperan
la
reparaciĆ³n de la afrenta.
No existe documentaciĆ³n clara de cuando fue
tomada por la fuerza, pero el Papa el 25 de Noviembre de ese mismo aƱo, exige
al Rey Fernando IV la devoluciĆ³n de los bienes templarios. El 9 de Septiembre
de 1312, muere el Rey Fernando IV de Castilla y LeĆ³n a la edad de 27 aƱos, tres
aƱos despuƩs de acabar indignamente, con los caballeros templarios de Jerez de
los Caballeros.
JEREZ DE LOS CABALLEROS Y LA GEOMETRIA
SAGRADA
A propĆ³sito de Jerez y del Temple, el
escritor Juan GarcĆa Atienza escribe en su libro āLa Meta Secreta de los
Templariosā:
Hay lugares muy
determinados -que, no por casualidad, coinciden con los parajes mƔgicos de los
que vengo hablando- en los que, a lo largo del devenir histĆ³rico, se concentran
de un modo especial hechos y circunstancias que condicionan la zona y la
tipifican, fijan su carĆ”cter insĆ³lito y la abonan, siglo tras siglo, con unas
caracterĆsticas especialĆsimasā¦
Si ahora tuviera que elegir el lugar preciso que sirviera de ejemplo,ā¦ una zona tĆpica que se encuentra en los lĆmites de AndalucĆa y Extremadura y que viene limitada, poco mĆ”s o menos, por las localidades de Jerez de los Caballeros, Zafra, Fregenal de la Sierra, los montes de TentudĆa y Aracena.
Si ahora tuviera que elegir el lugar preciso que sirviera de ejemplo,ā¦ una zona tĆpica que se encuentra en los lĆmites de AndalucĆa y Extremadura y que viene limitada, poco mĆ”s o menos, por las localidades de Jerez de los Caballeros, Zafra, Fregenal de la Sierra, los montes de TentudĆa y Aracena.
En ese
territorio, lleno de vestigios megalĆticos y de cavernas y abrigos en los que
el hombre primitivo expresĆ³ su idea de la trascendencia, se establecieron en el
siglo XIII los caballeros del Temple -convenientemente "vigilados"
por las Ć³rdenes de Calatrava y Santiago- y hubo nĆŗcleos judĆos en los que se
estudiĆ³ la Qabbalah.
Y es precisamente de esa parte āMĆ”gica del
paraje de Jerezā de las que nos habla el āMaestroā Atienza, conocedor como
pocos en EspaƱa, de la Orden del Temple y de sus enclaves mƔgicos, de la que
nos ocuparemos ahora.
En conversaciĆ³n con el escritor e
investigador Emilio Carrillo, al que hemos entrevistado varias veces en nuestro
programa de radio (Tierra Viva) en la localidad sevillana de Guillena, nos
narraba su descubrimiento relacionado con el Temple, la GeometrĆa Sagrada y
Jerez de los Caballeros. Carrillo, en sus indagaciones se preguntaba porque los
templarios, solicitaron al Rey Fernando III, tierras situadas en la provincia
de Huelva, que curiosamente no lindaban con los lĆmites de su ya extenso
bayliato, sino poblaciones costeras como, la RƔbida, Saltes
y Lepe.
ĀæPor
quĆ© esos lugares? La respuesta salta clara y meridiana, porque el Temple querĆa
una salida al OcĆ©ano AtlĆ”ntico en el sur de la penĆnsula, con acceso al Mar MediterrĆ”neo
y a las cercanas costas de Ćfrica. No olvidemos que la Orden, tenĆa un carĆ”cter
supranacional y poseĆa la flota marĆtima mĆ”s grande y mejor pertrechada que
cualquiera de los reinos cristianos europeos y del Oriente PrĆ³ximo, de ahĆ que
otorgaran a este objetivo mayor prioridad que aumentar los lĆmites de un
bayliato ya suficientemente extenso y fuerte.
Pero ademƔs del interƩs de los templarios
por una salida al mar, E. Carrillo descubriĆ³ algo mĆ”s: un TriĆ”ngulo entre Jerez
de los Caballeros, Lepe y Sevilla.
TriƔngulo
que segĆŗn Carrillo conformaron los templarios. Foto caratula del libro La
Orden del Temple: Un nuevo descubrimiento (Editorial Itucci Siglo XXI).
Ahora es el momento de recordar la definiciĆ³n de Dios, proporcionada por el padre teolĆ³gico de la
Orden del Temple, San Bernardo de
Claraval: āĀæQuĆ© es Dios? es longitud, anchura, altura y profundidad. Es decir,
Dios es la geometrĆaā (De Consideratione).
Es decir pinchando con el compas en Jerez de
los Caballeros, se forma un arco que une de manera perfecta Lepe y Sevilla,
pasando por la RĆ”bida y la Isla de SaltĆ©s, formando asĆ un triangulo que
podemos denominar āTriangulo Templarioā uno de los cuatro que forman la Cruz
del Temple, y si ademĆ”s trazamos una lĆnea recta desde Jerez a ambos
emplazamientos, la distancia es la misma y equidistante, 124 kilĆ³metros, que
traducidos a la medida de longitud de la Ć©poca nos da 23 leguas castellanas.
Sin duda, esta circunstancia pone de relieve
el conocimiento de la Orden por la geometrĆa sagrada, en el diseƱo del mapa de
ubicaciĆ³n de sus encomiendas, fortalezas y templos y demĆ”s posesiones (como
puertos de mar) y tambiĆ©n demuestra que se movĆan siguiendo un planificado modelo
geoestratĆ©gico, para su expansiĆ³n territorial.
Como siempre que se lee y se investiga sobre
la admirada Orden del Temple, surgen mĆ”s preguntas que respuestas ĀæPor quĆ©
buscaban una salida al ocĆ©ano atlĆ”ntico? ĀæHasta dĆ³nde querĆan llegar? ĀæEstaba
AmƩrica entre sus planes? Y sobre el Triangulo Templario y teniendo en cuenta
que Jerez de los Caballeros es uno de los tres vƩrtices, de un famoso triangulo
mayor formado por Ćcero en el caĆ±Ć³n de rio Lobos y Caravaca de la Cruz en
Murcia, con respecto a este triangulo menor de Jerez, los otros tres triangulo que
formariĆ”n la cruz templaria ĀæNos conducirĆ”n a otras poblaciones templarias?
ĀæQuĆ© otros misterios encierran estos triĆ”ngulos templarios? Investigando para
tratar de dar respuestas a estas y otras preguntas, tendrĆamos sin duda
material para otro artĆculo.
Frater Emilio
JosĆ© PĆ©rez GarcĆa
Miembro de la
Encomienda Magistral āSan Juan MacĆasā de Olivenza (O.S.M.T.H.)
BibliografĆa:
.-Apuntes sobre
el emplazamiento de la casa de acogida de Templarios en Sevilla (Fernando
VƔzquez Brea).
.- La Meta
Secreta de los Templarios (Juan GarcĆa Atienza).
.- Los
Templarios en el Reino de Sevilla (Juan A. Romero GĆ³mez).
.- Dissertaciones
histĆ³ricas del orden, y CavallerĆa de los templarios, o resumen historial de
sus principios, fundaciĆ³n, instituto, progressos, y extinciĆ³n en el Concilio de
Viena (Pedro RodrĆguez de Campomanes).
.- Los
Templarios en la Baylia de Xerex (Isidoro TerrĆ³n Calvo).
.- Territorio
Templario (Feliciano Correa).
.- El Ćŗltimo
reino templario (Emilio Carrillo & Malena MartĆnez).
.- Consideratione
Ad Eugenium Papam (Bernardo de Claraval).
.- Historia del
reino de Badajoz durante la dominaciĆ³n musulmana (MatĆas RamĆ³n MartĆnez).
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