Al anciano Jacques de Molay
Que murió con dignidad
en la hoguera hace 700 años
1ª Parte
Setecientos
años después de su desaparición, esta es quizás una de las preguntas más
difíciles de contestar por los estudiosos de la Orden del Temple, porque siendo
una institución internacional con una potencia militar y una solvencia
económica que superaba a cualquiera de los reinos europeos, capaz sin ninguna duda,
de oponer resistencia a los soldados del rey francés, pero que sin embargo estos
decidieron rendirse.
La horrible
historia que ocurrió después es de sobra conocida y supuso como sabemos, el
final oficial de los más doscientos años ( 1095-1312) de existencia de la enigmática y
poderosa Orden Militar y Religiosa más importante del mundo, con la muerte en
la hoguera de su último Gran Maestre Jacques de Molay.
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Ejecución de Jacques de Molay (Paul Lehugeur) |
Abordar con
rigor las respuestas a esta pregunta,
que me atrevo a considerar como uno de los más importantes misterios de los
autodenominados << Pobres conmilitones
(1) del Templo de Salomón>> exige conocer las
circunstancias históricas, políticas, religiosas y geográficas del momento
preciso en que se encontraba la Orden y el resto del mundo en el que ellos eran
participes.
¿Qué
hubiera pasado si el ejercito templario frances, se hubiera opuesto a los soldados del
Rey?
La
respuesta más repetida por los investigadores, es que si hubieran presentado
batalla al rey francés hubiera significado un “Gran Cisma” en el mundo
cristiano, ya que probablemente se hubieran implicado gran parte de los reinos vecinos
europeos en esa feroz guerra entre
cristianos y el resto de miembros de la Orden de dichos reinos en defensa de
sus hermanos franceses y de su Gran Maestre Jacques de Molay, rompiendo así
para siempre el “Orden establecido” en aquellos momentos en Europa y dando un
giro radical a la Historia del mundo tal como la conocemos.
Además no
olvidemos que esta supuesta situación, dejaría en debilidad el flanco cristiano
ante la pujanza de los ejércitos musulmanes, que aprovecharían las luchas
internas de sus enemigos, para aumentar sus territorios invadiendo zonas
fronterizas en poder de los cristianos, que hasta entonces se habían mostrado
unidos frente al ejercito musulmán.
Pero
dejemos esta irreal situación y tratemos de imaginar por un momento, que días
antes del fatídico viernes 13 de octubre de 1312, día de la detención al
unísono de todos los templarios, planeada por Felipe IV el Hermoso, que un caballero templario de una de las cerca
de 1.000 encomiendas que tenía repartidas la Orden en toda Francia, intercepta
la misiva que el “jefe de policía” Guillermo
de Nogaret envió a los soldados del rey Felipe IV, en la que ordena la
detención de los templarios de cada guarnición.
Con premura
se la hace llegar la noticia al Gran Maestre y este, ante el conocimiento de tamaña traición, ordena
a sus comendadores prepararse para la agresión y en un golpe de
efecto estratégico, se adelanta a los planes reales y con sus mejores y
experimentados caballeros hace prisionero al propio Rey Francés y a su guardia,
mientras al mismo tiempo, sus comendadores hacen lo propio y detienen con la eficacia
que les caracteriza a los soldados agresores. La noticia
de estos hechos, correría como la
pólvora no solo por Francia, sino por toda Europa y el cercano Oriente.
¿Cómo
reaccionaría el pusilánime Papa Clemente V ante la noticia de detención del rey
que le instalo en la sede Papal?
Y los demás
reyes cristianos europeos que tienen en sus tierras ejércitos bien preparados
de caballeros templarios ¿Qué pensarían? ¿Cómo reaccionarían?
No es fácil imaginar lo que posiblemente
pudiera ocurrir a partir de estos supuestos hechos (sería sin duda un buen argumento para una novela de ficción), pero
sí que podemos intuir que la cadena de acciones y reacciones, tanto del Papa
como de los reyes y nobles europeos a favor y en contra de la Orden del Temple,
romperían el inestable equilibrio de fuerzas y pactos geo-estratégicos, del
gran tablero de ajedrez que componían los reinos cristianos europeos, en
aquellos momentos históricos.

Sé que algunos historiadores consideran la avanzada
edad del Gran Maestre Jacques de Molay, que tenía 72 años ya en el momento
de su detención, como una importante razón para consentir el arresto y las
posteriores acusaciones a que indignamente fue sometido. Es probable, puesto
que no podemos saber que pensaba el Gran Maestre en aquellos momentos, sin embargo puesto a imaginar, dudo que no supiera lo que planeaba el rey francés y
tal vez tuviera junto con sus allegados (2) un plan
para salir airosos de tan infames acusaciones.
Pero
dejemos este interesante ejercicio imaginativo e intentemos desde nuestro
profundo sentir, dar respuesta al gran
enigma que supone que los templarios franceses con el Gran Maestre a la cabeza,
aceptaran mansamente su propia destrucción y el final anunciado de la Orden en
todo el orbe cristiano.
(1)
conmilitón (compañero de otro en el ejército
o la guerra)
(2)
Allegados (entre
ellos se contaría el senescal, mariscal, prior nacional, comendador
territorial y varios caballeros de confianza)
2ª Parte
Como decíamos más arriba, para buscar respuestas a la pregunta sobre las
razones que llevaron a ese indeseado fin, debemos hacer un breve repaso a la
situación geopolítica en esos precisos momentos de la historia.
Cuatro hechos importantes ocurrieron años antes y que merece la pena recordar brevemente, para situarnos en el contexto de los
templarios de la época en que...