lunes, 13 de octubre de 2014

ABRAXAS: SIMBOLOGIA - SECRETUM TEMPLI

abraxas1 
Abraxas
"El pájaro rompe el cascarón. El huevo es el mundo. Quien quiere nacer tiene que romper un mundo. El pájaro vuela hacia Dios. El Dios es Abraxas".
Estas frases de Hermann Hesse, en su novela  “Demian”, son posiblemente la referencia moderna por la que más gente se ha interesado por este Dios o ser de la mitología antigua. En la figura de Abraxas confluye todo; el bien y el mal, la luz y la oscuridad, la sabiduría y la ignorancia, el amigo y el traidor. Por lo tanto, Abraxas es Dios y Demonio al mismo tiempo.
 
335px-abraxas_nordisk_familjebok
También llamado Abrasax o Abracax, por los etruscos, y Abrxia, por los druidas celtas, este Dios es de origen Gnóstico y se suele representar con la figura de un ser con cabeza de gallo y con dos serpientes con cabeza en lugar de piernas. La mayoría de veces con armadura en el pecho y siempre con armado de látigo y escudo. La palabra Abraxas es simbólica pues cada una de las letras correspondía con uno de los planetas conocidos en aquella época y la suma de sus letras dan 365, el equivalente a un año. Es posible que los...

lunes, 11 de agosto de 2014

LA ORDEN DEL TEMPLE EN EXTREMADURA

Atención, abrir en una nueva ventana.

Escrito por Núñez Seco, Luis
INTRODUCCIÓN
Para tratar de este tema es preciso remontarse al origen de esta Orden, y un rápido resurgimiento y disolución, pues sólo duró 192 años comprendidos desde su fundación en 1118 hasta su disolución en 1312, siendo durante este tiempo objeto de controversia.
En los comienzos del siglo XII, concretamente en 1118, los caballeros franceses Hugo de Payans y Godofredo de San Aldamano con otros siete caballeros también franceses, hacían ante el patriarca de Jerusalén los votos de pobreza, castidad y obediencia, comprometiéndose a la defensa de los peregrinos que caminaban a Tierra Santa. Habiendo sido reconquistada Jerusalén en la primera cruzada a finales del siglo XI, el entonces su rey Balduino II, concedió a estos caballeros una casa que según tradición creíase estar construida sobre el solar que ocupó el antiguo Templo de Salomón y de ahí les viene a estos caballeros el nombre de templarios y a su orden el de la Orden del Temple.

Fue san Bernardo quien, algún tiempo después, dio a la Orden su regla definitiva, después de lo cual el gran maestre Hugo de Payan viajó por Francia, Inglaterra y toda la Península Ibérica, haciendo gran proselitismo pues al poco tiempo se contaban por centenares el número de caballeros que ingresaban en la Orden, la cual en sus comienzos, según describe en su “Historia Universal” César Cantú, tenían una vida de gran austeridad, pues tenían que compartir un caballo para cada dos caballeros ocupándose ellos personalmente de su cuidado. También su armadura militar era muy pobre. Dicha armadura la cubrían con un hábito blanco con una gran cruz roja. De dicho hábito se despojaban al emprender campañas guerreras.
Con el paso del tiempo comenzó la Orden a tener una actuación mucho más guerrera que humanitaria, según puede verse en la historia cuando se trata de las Cruzadas. Ya las armaduras eran de gran lujo y riqueza, teniendo cada caballero hasta tres caballos y criados que se encargasen de su cuidado.
Este cambio fue debido a que durante los siglos XII y XIII se fueron incrementando enormemente sus riquezas debido a los grandes donativos hechos por pontífices, reyes y particulares, por lo cual llegaron a atesorar grandes riquezas consistentes a más de tesoros en metálico en escuadras, ciudades y castillos, lo cual constituyó la causa de su descrédito el cual culminó con la pérdida de la fortaleza de San Juan de Acre que era la última que conservaban los cristianos en Tierra Santa en 1239, pues Jerusalén había sido nuevamente conquistada por los musulmanes en 1187. Viose entonces que los templarios habían perdido gran vigor para la lucha y que se dedicaban a ocupaciones bien distintas a las prescritas en los estatutos de la orden, pues principalmente se dedicaban a banqueros de reyes y de particulares. 
Fueron estas grandes riquezas lo que dio origen a que a principios del siglo XIV reinará en Francia Felipe IV (llamado El Hermoso) sintierase este rey tentado de apoderarse de tales riquezas; pero tropezó entonces con la tenaz resistencia del Pontífice Bonifacio VIII que le impidió realizar sus proyectos. Pero a la muerte de este Pontífice, como en aquella época en los consistorios para el nombramiento del nuevo Papa intervenían emperadores y reyes, consiguió el rey francés fuese nombrado un papa de su nacionalidad. Fue este pontífice Clemente V del que se valió Felipe IV para trasladar a Avignon la sede Pontificia.

Papa clemente V. Foto Wikipedia
Había ese tratado en tiempos de la fusión de la Orden del Temple con la de los Hospitalarios que estaban mejor vistos por su mayor labor hospitalaria, pero el entonces Gran Maestre templario Santiago de Molay se opuso tenazmente a ello, alegando motivos en los cuales podía verse un gran egoísmo.
El rey francés apoyaba esta fusión pues acariciaba el proyecto de dar el maestrazgo de la nueva Orden a un hijo suyo. Y entonces fue cuando se inició el gran proceso contra la Orden del...

lunes, 21 de julio de 2014

LOS TEMPLARIOS EN EXTREMADURA

Fuente: http://www.soriaymas.com/ver.asp?tipo=articulo&id=891
Texto entresacado de un estudio de MANUEL TERRÓN ALBARRAN, Secretario Perpétuo de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes, sobre el Origen del Fuero del Baylío.

Imagen extaida del blog Los Templarios en Extremadura
 
IV. LOS TEMPLARIOS
Las campañas de Fernando II en la Transierra leonesa propician los primeros asentamientos de la Orden del Temple en Extremadura. En 1166 el rey leonés pasó los boquetes de Gredos iniciando asi sus expediciones que, tras los reveses de las ofensivas almohades, permitirían la presencia y el asentamiento de la templería extremeña.
 Se ha venido, a veces, desorbitando con exceso la geografía dominical de la orden en Extremadura. En la Transierra se limitó al señorío efímero de Cofia a algunos castillos como Milana, Benavente y Portezuelo, que constituyó encomienda, y sobre todo el importante paso de Alconétar que sobre el puente romano controlaba los portazgos de norte a sur. 
Creo que Alconétar tuvo muy poco dominio solar dadas las estrecheces a que la sometían el dilatado término de Plasencia por el S. de ésta y el de Cáceres por el N. de la misma.
 Los conflictos constantes hacen que en 1292 Sancho IV se vea obligado a delimitar los espacios placentinos con el Temple, cuya reconstrucción nos afirma más en el criterio expuesto.

Las grandes posesiones del temple en el solar de la actual Extremadura se situaban en los laterales bajoextremeños al sur del Guadiana. A oriente la gran Encomienda de Capilla y el castillo de Almorchón, a occidente el quiñón sobre la culata del tío con las de Jerez y Ventoso. Capilla fue donado al temple por Fernando I  en 1236 concediéndole un extenso territorio que hemos puntualmente delimitado. El mismo año cede el castillo de Almorchón, con un término reducido a una legua en su derredor.

Capilla y Almorchón dominaban estratégicamente los pasos de la Mancha y el espacio del tramo medio del Zújar, pero el interés máximo radicaba en el portazgo de Capilla, por el que cruzaba un importante tráfico ganadero. La documentación del Temple nos alerta de los pingües beneficios que la Encomienda daba a la Orden. Un relatorio de 4 de julio de 1310 permite identificar las dehesas de las Garbayuelas, Borracho, Las Yuntas, el Toconal, Almorchón, Rincón de Zújar y tierra de Siruela, cuyos límites hemos puntualmente establecido. Más de 50.000 maravedíes al año proporcionaban de renta, más los montazgos y portazgos, derechos de pan, colmenas, barcas de paso en el Zújar y Guadiana, corta de los montes, diezmos de cazadores y ballesteros de monte, a más de molinos, derechos de vasallos y derechos de iglesias. Todo un imperio económico y político.

Si como resulta del privilegio de Alfonso X de 1283, la concesión de Alconchel y Burguillos al Temple fue hecha por Alfonso IX, es obvio que debió ser anterior al 24 de septiembre de 1230, fecha de la muerte del rey. La situación geográfica de estos dos poderosos castillos, dos polos del flanco contrario a la dorsal del Guadiana, definirían el futuro territorio templario de Jerez-Ventoso. 

Su importancia no deviene solo militar, sino económica.
 En 1237 Fernando III reguló los montazgos del Temple abriendo vías de pingües beneficios.

Por el códice de las Tierras de Santiago de Compostela sabemos que se le adjudicaron los portazgos del reino de León precisamente en Alconchel y en Burguillos. Ellos serán en ambos terrenos la avanzadilla de las grandes encomiendas templarias occidentales. He reconstruido el perímetro con cartografía casi milimétrica al amparo de la identificación del casi el cien por cien de la toponimia de los documentos desde 1248 a 1278. Me he servido de los siguientes: deslinde de Montemolín de 1248; deslinde de Hornachos y Badajoz de 1249; deslinde parcial de Medina de las Torres de 1269; deslinde de Valencia del Ventoso de 1271; deslinde de Segura de León de 1274, y finalmente Concordia del Temple con Badajoz de 1277, en carta del año siguiente. 

Quedaba delimitado este espacio desde el desagüe del arroyo de la Monjara en el Guadiana, al SW de Olivenza; por la sierra de las Puercas se escoraba al dorsal de Montelongo, para entre Táliga y Alconchel, tocar el Alcarrache y corriente arriba el Mompolín; rumbo al S. por la sierra del Payo, por su punto más alto, hoy San José, enfilando a oriente hasta la ermita de Brovales; de allí a la sierra de la Alconera por el mojón entre Zafra y Burguillos hasta la hoy Atalaya. Bajaba por las proximidades de Calzadilla -primera citación- tomando el Bodión y cruzando el Ardila, y al N. entre Segura y Fregenal, partir con las Cumbres, hoy Cumbres Mayores, castillo erigido por Sancho IV en 1293. Por el lado contrario el límite se conformaba tal como resultaban
los deslindes de Badajoz según la concesión citada de Alfonso IX.

La superficie de este perímetro resulta mucho menor que la estimada por Martínez Diez en base a la suma de los términos de las poblaciones dominadas por el Temple. Su espectro espacial nos muestra que los territorios aceptados tradicionalmente por los tratadistas del Fuero de Baylío, exceden bastante del que resulta de la citada reconstrucción. Era más restringido de lo que se suponía.

Disparmente se ha interpretado el repetido documento de Alfonso X de 1283. Unos entienden que es simple confirmación del que otorgase Alfonso IX, otros que Fregenal y Jerez fueron entregados, solamente entonces, a los Templarios. Ballesteros Beretta, hace muchos años, pudo desentrañar las causas políticas que movieron al rey Sabio a desposeer a la Orden de aquellas plazas. Pero aquí nos interesa fijar cuándo pudo entregarse Fregenal, ya que documentalmente Jerez lo estaba como confirma la documentación de 1253 -concesión de término a Sevilla- y 1256 -concordia sobre tercias de diezmos al obispado de Badajoz- .

Valga sobre ello un inciso respecto al apelativo de la ciudad que no pocos autores consideran propia de los Templarios. Más bien, como hace años apuntaba Blázquez, se debió a los caballeros que en 1369 se exiliaron de Niebla al ser elevada a condado, refugiándose en Jerez. Documentación de la época nos revela su uso en dichas fechas, en tanto no la hay anterior. Por otra parte los citadas privilegios de 1253 y 1258 de Alfonso X entran en franca colisión respecto al dominio territorial de Sevilla y Badajoz. Pero la realidad es así. Jerez que era de Badajoz y que se nombraba siempre como Jerez de Badajoz quedó incorporado a Sevilla, por documento anterior. La reconstrucción minuciosa de las lindes revela que buena parte del territorio desde el Ardila al Friegarnuñoz se entregaba a Sevilla. Ello motivó la concordia de 1256 y el ajuste de limites de 1278 ya citado. Desde que se adjudicó al concejo de Sevilla las plazas de ese espacio recibieron el Fuero de Toledo a través del Fuero
de Sevilla, imposición que resultó reiterativa como en el caso de Montemolín.

Sintomático resulta que en el documento de 1253 no aparezca Fregenal y sí Valera, en sus proximidades, asiento de la romana Nertobriga, y Sagunqa, castillo que he logrado identificar al verificar un camino árabe del siglo XII reflejado en el Uns alMuhay de al-Idrisi, también a poca distancia de Fregenal y más cercano a Valera. Las dos reciben el Fuero de Toledo, y su implicación documental acreditan su importancia.

¿Cómo no se citó Fregenal en ese 1253 habida cuenta del papel rector que iba a desempeñar años después en la cabecera sevillana? 

Pudiera haber surgido la villa entre 1253 y 1283 en que ya nos aparece documentalmente. Pudiera haber sido una pequeña alquería -el fraxinus mozárabe que ya había perdido sus vocales protónicas y se pronunciaba fregenale o frexenale con sufijo abundancia] -que pronto adquiriría decisiva importancia al levantarse por los templarios el castillo, no en 1293 por Sancho IV como creía Collantes repitiendo un error de Ortiz de Zúñiga. En 1308 Fernando IV exigía al maestre templario la entrega de la plaza que al final hubo de ser asaltada por fuerzas sevillanas. Tras un efímero periodo señorial pasa definitivamente a Sevilla en 1312. A partir de aquí se inicia un periodo de neto predominio frexnense en lo que se
llamará partido de la Sierra de Aroche, de donde tomará, seguramente y en fecha indeterminada su apelativo de la Sierra, que también ostenta su vecino Bodonal. Tiene alcaide de justicia con poderes especiales en caso de guerra y asistentes de la población comarcana. ¿Fue este carácter de ciudad cabecera , de dependencia sevillana y predominio político propio, ocasionante de la inaplicación de la norma de la metade o baylio, como su dependiente Bodonal, excepción plena en un territorio donde era común, si es que entonces ya se aplicaba?.

Los tratadistas del Fuero y los historiadores han venido repitiendo, con diversos matices el uso templario del fuero, sin explicar la excepción contemplada. Como tampoco se ha podido explicar -si el origen de esa aplicación fue evidentemente templaria- la falta de la norma en los dominios de la Orden fuera de las encomiendas de Jerez y Ventoso. ¿Por qué no en el dilatado, tico y productivo espacio de Capilla y Almorchón?

¿Por qué no en los enclaves cacereños de Alconétar o en los flancos de frontera en los castillos de Portezuelo, Milana o Benavente? Posiblemente el fuero nada tenga que ver con los templarios. Las numerosas hipótesis suscritas, que no es necesario aquí repetir, carecen de documentación o fuentes acreditativas. La Orden disfrutó de importantes superficies en el reino portugués, debiendo destacarse aquellas posesiones cercanas al espacio alto extremeño, a lo largo de una frontera históricamente permeable. En los paralelos de Alcántara y Alburquerque, Sancho I había cedido a la Orden los extensos términos de la antigua Idanha, y Alfonso II repetía las mercedes con la obligación de consolidar la repoblación y alzar una fortaleza que ellos llamarían Castelo Branco. Esta sería matriz de una importante encomienda que en 1272 tenía como comendador a Payo Gómez que también lo era de Jerez. La actividad foral de los templarios se viene a igualar -plus minuve- con las demás Ordenes peninsulares, superadas tan solo por la de San Juan de Jerusalén y Santiago.

Conocemos 37 fueros otorgados preferentemente por maestres, distribuidos en mayor porcentaje por el N.E. hispano y Portugal. De esta son: Ferreira de Aves (1156), Rodina (1159), Tomar (1162 y 1174), Pombal (1174 y 1176), Foz de Zezere (1174), Benavente (1200), Castelo Branco (1213), Proença (1218), Touro (1220), Avis (1223), Seda (1271). En ninguno de ellos, ni los mas cercanos a la frontera, se halla el más leve rastro de la norma de la meeetade. Esta circunstancia y la inaplicación en terrenos templarios fuera de la órbita de las encomiendas occidentales, así como la exclusión en plazas pertenecientes a ellas -Capilla y los castillos altocacereños respecto a la primera y Fregenal y Bodonal respecto a la segunda- serían en todo caso datos a valorar para tener como ajena al Temple la norma foral que nos ocupa. Salvo documentación que lo acreditase, su vinculación a esa Orden sería solo nominal, geográfica y moderna. Posiblemente apareciese después de 1586, edición citada de Ayora, y antes desde luego de 1747 año de la edición de Campomanes. Al igual que en los anteriores espacios examinados, creemos que la norma en ésta de Jerez-Ventoso fue de importación portuguesa, impuesta, posiblemente de forma vertical dada la cercanía y posición de Olivenza. Sólo una investigación -repetimos- profunda, que pase por la explicación de protocolos, testamentos y actas matrimoniales, preferentemente de la época, podría darnos pistas seguras y concretas, suficientes para culminar un esclarecimiento de su problemática.

Texto entresacado del siguiente documento de MANUEL TERRÓN ALBARRAN, Secretario Perpétuo de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes, a quien corresponden los derechos de autor correspondientes.

lunes, 23 de junio de 2014

XI FESTIVAL TEMPLARIO DE JEREZ DE LOS CABALLEROS

   
Descarga Programa de Actos
Corrían los años 1230/1240, Alfonso IX de León ordena a la Orden de los Caballeros del Temple, orden clerical y guerrera, la toma a los árabes de la plaza de Jerez y su custodia posterior. Comenzaba un siglo de esplendor templario en la ciudad.
La Orden del Temple, creada en Jerusalén por nueve caballeros franceses, fue aprobada en el año 1128 con el fin primordial de proteger a los peregrinos y de combatir al Islam tanto en Tierra Santa como en España. Con el tiempo, los monjes templarios fueron atesorando importantes fortunas y privilegios, hechos que provocaron innumerables celos en nobles y monarcas europeos.
El Concilio de Viennes, convocado por el Papa Clemente V bajo la presión del rey francés Felipe El Hermoso, los excomulga en 1311 siendo acusados de prácticas de herejía, pero en el fondo, envidiados por su poder manifiesto.
Había comenzado su exterminio y desaparición.
En la Península Ibérica la fidelidad de los Caballeros hacia la Corona, que había reclamado su apoyo en las tareas de la Reconquista, provocó que las resoluciones del Concilio fueran desoídas, tal vez intencionadamente. Mas los mismos celos nobiliarios y clericales que habían surgido en Europa no tardaron en llegar a nuestro país y fueron cayendo, una tras otra, todas sus posesiones. Alfonso XI de León, en torno a 1327, acaba con el último dominio templario. Caía un Jerez próspero y fértil, la Capital del Bayliato del Temple, el bastión postrero de la Orden en nuestro país.
Esta es la histórica que queremos contarles, un siglo templario en Jerez de los Caballeros.
Para ello, el pueblo de Jerez, se transporta a otra época; época de mendigos, soldados, clérigos, mercaderes, Caballeros Templarios, pícaros, titiriteros y saltimbanquis, cetreros, músicos callejeros, y un sinfín de personajes que recrean el pasado medieval de nuestra Ciudad.
Durante unos días, en el entorno de lo que fue la Fortaleza Templaria, se celebran pasacalles, mercados, comidas medievales.se encontrará con jaimas, teterías, tatuadores, danzarinas. todo ello disfrutando además de unos escenarios naturales que ofrece la propia Ciudad ; una Ciudad monumental, declarada Conjunto Histórico Artístico en 1966 en honor a sus cuatro parroquias, sus torres de traza barroca y neoclásica, sus ermitas, conventos, casas solariegas y palacios y sus estrechas y empinadas calles que, conforman el escenario en el que se desarrolla este evento cultural y festivo al que le invitamos.